“… atrás ya no estamos,
está el reguero
de cenizas de lo que tal ves
no fuimos…”
Hugo Mujica
Subía las gradillas y siempre estaba ahí, esperando en el salón, sosegado en el piano.
Cuando no llegaba él, llegaba yo, pero siempre alguno de los dos entraba previamente a disfrutar del piano de cola...
No quería morirme sin tocar piano con él, ese día me dijo, Arlen, vístete de negro.
Tocamos piano acompañados de 12 guitarras, siendo nosotros dos el centro del escenario, dentro del público estaba ella y Ella, y otras personas, en la puerta se veían almas afuera que apenas anunciaron nuestros nombres, corrieron a asomarse saludando con una sonrisa en la rostro...
Todo empezaba en afonía, él tocaba un arpegio en el piano, y luego entraba yo... el silencio era demasiado, mi cuerpo temblaba junto al de ella y Ella...
Ellas lloraban, era como si nada en el mundo importaba más que la música que estaba sirviendo.
Me bajé del escenario, hablando con él... mi profesor estaba en la parte trasera, nos dirigimos hacia el,
aun temblaban mis manos, y mi sonrisa no se desvanecía mientras aun escuchaba los aplausos del publico... tal ves ella y Ella aun seguían chocando sus palmas.
Al presentarnos ante él, nos dijo:
- Movieron el alma de más de uno de los del público-
yo sonreí, me cayó y dijo:
- No quiero que muevan el alma de algunos allá afuera, quiero que muevan el alma de todos, que los haga llorar o reír a carcajadas, pero que sientan algo, así sea desespero, no sean mediocres, usted hombre, puede dar más agilidad en esas manos, no le sonría tanto a ella porque esta mujer no se cree que está de pie ante tantos, y más aun que puede enamorarlos sin una sola palabra... usted niña, sea mujer, parece frente a ellos a derrotarlos y luego de que lo hagan, déjelos en su estado normal... no se sirva de sus ojos, ni de su carita de niña linda; úselos pero no esconda con eso lo que puede hacer, solo embellézcalo... 4.8… –
Anotó en su planilla y se fue...
4 comments:
"i'm medicated, how are you?"
-placebo
....
a veces, cuando el alma se mueve y no estamos preparados, pensamos en esa máxima japonesa en que el batido de las alas de una mariposa crea un tifón al otro lado del mundo (teoría del caos).
mi mundo es un tifón dese hace unos días
Si una débil amazona tísica fuese obligada a dar vueltas sin interrupción durante meses en la pista del circo por un despiadado jefe que agita el látigo sobre un caballo que se tambalea, ante un público incansable, aleteando sobre el caballo, echando besos, cimbreando la cintura; y si este juego continuase en un futuro gris que una y otra vez se inicia incesantemente, acompañado de aplausos que se extinguen y vuelven a crecer, que son en realidad martinetes de vapor, quizá entonces un joven espectador de la galería se apresuraría a bajar la larga escalera a través de todas las gradas, se precipitaría sobre la pista de circo, y gritaría el ¡alto! entre el ruido de las fanfarrias de la orquesta siempre acorde.
Pero como no es así, una hermosa dama blanca y roja entra revoloteando a través de las cortinas que abren ante ella los orgullos libreados; el director, buscando con fervor sus ojos, respira hacia ella en la postura de un animal, la coloca con precaución sobre un caballo tordo, como si fuera su nieta más querida que parte hacia un peligroso viaje, no puede decidirse a dar la señal con el látigo, finalmente, dominándose a sí mismo, la da restallando; anda parejo a los caballos con la boca abierta; sigue los saltos de la amazona con miradas penetrantes; apenas puede comprender su destreza; intenta prevenirla con gritos en inglés; exhorta furioso a los mozos que sujetan los aros que presten una extremada atención; ante el gran salto mortal suplica a la orquesta con las manos levantadas que guarde silencio; finalmente desmonta a la pequeña del tembloroso caballo, la besa en ambas mejillas y no considera suficiente ninguna ovación del público; mientras que ella, sujetada por él, de puntillas rodeada de polvo, con los brazos extendidos, la cabeza echada hacia atrás, quiere compartir su felicidad con todo el circo. Como esto es así, el espectador de la galería apoya el rostro en la barandilla y, hundiéndose con la marcha final como en un profundo sueño, llora sin saberlo.
Franz Kafka, «En la galería»,
MD
Estoy dispuesto a comenzar a comentar lentamente sus a veces dementes escritos, a veces banales y a veces proscritos.
Me enredaré para seguir viviendo con rabia, en sus locuras embellecidas con mala ortografía- muy mala y perjudicial- pero con un toque sigiloso de buen gusto a la hora de describir. Mover algunas almas y ya estamos sonriendo, y ya estamos atentos para seguir escuchando flores... de repente, ese arbitrario y ecuménico maestro nos calla y nos dice que no hicimos más que ser mediocres... así me sentí muchas veces cuando me decía tantas cosas "feas" que me dolían, cada vez que quería terminare nuestra relación: cuando yo pensaba haber entregado tanta euforia para conseguir mover su alma, aunque fuera en algunos momentos, usted me decía que yo no era nadie, que no tenía idea de la Revolución y que estaba engañado.. además de decirme que era un mediocre. Ahora no reprocho... simplemente reconozco que saqué algo así como un 4.8... que todo lo que le di nunca fue todo y sobre todo nunca bastó porque siempre faltó algo... y que más allá de eso, cada palabra que me sentenciaba como el peor de los "niños bien", me serviría para crecer y darme cuenta de que algunas de las cosas perfectas de mi vida no eran tan perfectas y que tal vez algún día consiga a ese amor verdadero que tanto vilipendió su mercé.
Siempre me sentí como aquel que acompañaba en el piano... siendo altamente iluso y centralista-posesivo... sentía que era yo y que "Ella" era ese fantasma que me recorre por las venas y no me deja a veces mostrar que lo que ves es lo que hay
Que lindo escrito, la verdad me conmovió, no me extiendo en largos comentarios como los demás lectores, pero quedo con ganas.
Hay que trabajar, leer, escribir, hacer música... poco tiempo para vivir.
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